Con los ojos cerrados puedo ver
Miré hacia atrás y vi mi sombra, vi hacia adelante y me vi a mi, yo ya estaba convertido en oscuridad. Siento que cuanto más camino, mi sombra se va adentrando más en mi cuerpo y sólo respiro y escucho esos pajaritos que uno escucha cuando no sabe donde está parado.
Cerré los ojos, y traté por un momento nada más de pensar razonablemente ¿sería sólo un sueño? Pensaba en las posibilidades infinitas que la magia me ha dado y podía intuir que no era yo el que caminaba, ni mi sombra. Sino que mi cuerpo estaba ocupando un lugar maravilloso de mi corazón, y mi alma poseída por otro cuerpo imaginario, en lo mas profundo de mis sueños.
Qué difícil! Pensé, y me di cuenta que a veces, las cosas mas difíciles y complejas terminan siendo una simple tontería. Abro los ojos, y me veo frente a la pared de mi dormitorio, y en la pared, todo lo que había soñado estaba escrito, pero de una forma mágica, yo lo podía ver, pero las demás personas no.
Me recosté una vez más en mi cama ya gastada, y volví a empezar mi camino en busca de mi felicidad.
Martín Ricciardi (21/10/2010)
